Al finalizar tu tatuaje aplicaremos DERM·X, creando una fina película protectora sobre la piel.
No tienes que retirarlo ni volver a aplicarlo. Déjalo actuar y evita manipularlo.
Puedes ducharte con normalidad. Después de la ducha, aplica una vez al día una pequeña cantidad de crema hidratante fluida para ayudar a mantener DERM·X flexible y acompañar el movimiento natural de la piel.
DERM·X permanecerá protegiendo el tatuaje durante los siguientes días. Evita cremas densas o pastosas: buscamos hidratar ligeramente, no cubrir la zona con una capa de producto.
Aproximadamente a partir del sexto día comenzará a desprenderse por sí solo junto con la descamación natural de la piel. No lo arranques.
Durante las primeras 48 horas no apliques ningún tipo de crema. La prioridad es mantener el tatuaje limpio.
Lava el tatuaje aproximadamente cada 4–5 horas con agua templada y jabón neutro, siempre con las manos limpias y sin utilizar esponjas.
Seca la zona con pequeños toques utilizando papel limpio. Nunca frotes el tatuaje.
Reduce la limpieza a 3 veces al día. Después de cada lavado y una vez seca la piel, aplica una capa muy fina de BALM TATTOO.
Utiliza únicamente la cantidad necesaria para mantener la piel ligeramente hidratada. Aplicar demasiada crema puede sobrehidratar el tatuaje y perjudicar su curación.
Mantén el tatuaje protegido con el empapador durante 3 días completos, realizando un cambio cada 12 horas.
En cada cambio, retira el empapador y lava el tatuaje
con agua templada y jabón neutro. Seca suavemente y
coloca uno nuevo. En total utilizarás 6 empapadores.
Si el empapador está adherido a la piel, no tires
de él en seco: retíralo suavemente bajo el chorro
de agua de la ducha o del grifo.
Tras retirar el sexto y último empapador, lava nuevamente el tatuaje y déjalo al aire durante aproximadamente 2–3 horas.
Pasado ese tiempo, vuelve a lavar la zona y deja que la piel seque completamente antes de comenzar la hidratación.
A partir de este momento, aplica una capa fina de aceite de coco 2–3 veces al día, utilizando únicamente la cantidad necesaria para mantener la piel ligeramente hidratada.